Bérgamo – «En el foco, cada uno arde a su manera»

El blog «Zero in condotta» (www.zic.it) publica hoy, 20 de marzo, una carta firmada por Selene Cilluffo desde Bérgamo, una de les ciudades italianas situadas en el corazón de la pandemia. Ante la petición, por parte de la autora, de darle difusión, me he apresurado a solicitar permiso para traducirla y, al poco rato, me ha sido confirmado, cosa que agradezco a la autora, a quien deseo la mejor de les suertes en esta situación.

Fuente: https://www.zic.it/bergamo-nel-focolaio-ognuno-brucia-a-modo-suo/

Bérgamo / «En el foco, cada uno arde a su manera»

Una carta desde el epicentro de la epidemia: «Contad la historia de esta ciudad y de lo que está experimentando. Haced esto por nosotros y por vosotros mismos, esta es la forma real de estar cerca de nosotros».

20 de marzo de 2020 – 11:24 a.m.

por Selene Cilluffo

Queridos amigos y amigas que vivís fuera de Bérgamo o en el extranjero,

Mi familia y yo y la mayoría de mis amigos estamos bien. En este período, en Bérgamo, es muy fácil recibir noticias sobre la desaparición de personas más o menos cercanas a vuestros círculos sociales. A esto, no aprenderemos a acostumbrarnos.

Sin embargo, os pido un favor. Comentadlo en vuestro entorno. Contad la historia de esta ciudad y de lo que está experimentando.

De las 12 páginas de necrológicas, cada día, en el periódico local; de los silencios bucólicos rotos por sirenas de ambulancia; de la rabia y la responsabilidad por subestimar la situación; del hospital de la provincia, donde se propagó la infección, que trajo el virus a un hermoso valle y a sus gentes; de mi padre, que viene a regar las plantas de la galería y, después de preguntarme cómo estoy, se marcha; de mi madre, al teléfono todo el día con pacientes y farmacias; de mi hermano, que ha vuelto a pintar para resistir mejor la situación; de mi abuela, que abre la ventana y mira al exterior, perpleja, pensando «pero ¿cómo entra el virus?»; de mi amiga y vecina a quien llevo la compra y de la solidaridad encontrada incluso entre personas que se conocen poco; de lecciones on line con estudiantes con quienes te da miedo hablar sobre la cuarentena, porque no sabes cómo les va realmente; de la rabia que sientes al pensar en las decisiones tomadas en el pasado sobre la sanidad, el empleo, la contaminación y la seguridad; de las llamadas por la noche, cuando preguntas a tus amigos con miedo «¿estáis bien?»; de las calles desiertas y de quien, todavía, desafía el destino como si solo se pusiera en riesgo a él mismo; de cuán frágiles y vulnerables nos sentimos en un momento como este y de cómo, para sobrevivir, tratamos de fortalecer nuestras relaciones; de la explosión de la bomba, porque los realmente vulnerables están allí incluso cuando la emergencia no existe y, cuando ésta llega, son sus primeras víctimas; de la caída de las hipocresías y de la máscaras que llevamos en nuestra vida cotidiana; de las decepciones recibidas de viejos conocidos y de nuevos descubrimientos; de la certeza de que todo esto nos cambiará.

El foco arde, y cada cual arde a su manera.

Todos esperamos ser aves fénix, pero, desafortunadamente, no será así.

Hablad de ello, contadlo, compartidlo.

Haced esto por nosotros y por vosotros mismos: esta es la verdadera forma de estar cerca de nosotros.

Gracias.

Publicat dins de anotacions al marge | Etiquetat com a , , ,